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jueves, 10 de abril de 2014

Paisaje sonoro del Centro acuático de la Cruz Roja en Bogotá

El siguiente es el paisaje sonoro del Centro Acuático de la Cruz Roja en Bogotá. Este registro fue hecho entre las seis y media y las siete de la mañana de hoy, jueves 10 de abril de 2014. Recomiendo escuchar con audífonos.

domingo, 23 de marzo de 2014

Tengo mi cabeza bajo el agua

Salí con mi mamá a comprar el almuerzo de hoy. Caminamos hasta el centro comercial y mientras mi mamá me hablaba yo no podía dejar de pensar en otra cosa que no fuera el agua. Pienso en estar en ella, en saltar, en hundirme, en desplazarme hasta el fondo. Tengo el cuerpo inmerso en la sensación de la piscina y me pasan por la cabeza todo el tiempo imágenes del fondo, de la profundidad.

Tengo la cabeza bajo el agua. No sé si es bueno, no sé si es malo, solo sé que no puedo esperar a que sea martes para ir de nuevo a clase. Tengo que sentarme a traducir pero el día está como para estar echado y no hacer nada. Tomar café y leer mucho.

Escuché en un canal de la tele esta canción y me pareció divertida, asi que la busqué pero ahora que la escucho no me parece tan chévere.



Luego las sugerencias de youtube me dijeron que escuchara esta otra canción, que es bien bonita y que me trae recuerdos dulces/amargos de alguna vez cuando estuve enamorado. Esta canción se la dediqué al susodicho. A veces dan como ganas de estar melancólicos pero no, para que…

viernes, 21 de marzo de 2014

Vencer el miedo a saltar al agua, natación día 11

Una de las frases más repetidas y que se ha convertido en un lema para todos los asistentes al curso de natación es: hay que perder el miedo. Me he acostumbrado a perder el miedo, o a por lo menos a intentarlo, en esa hora de clase. Hoy no fue la excepción, es más, hoy tuve que enfrentarme a algo que no recuerdo haber hecho antes y en lo que casi no había pensado que tendría que  hacer: clavados.

El profesor nos reunió a todos en el lado profundo de la piscina después de hacer cuatro veces el desplazamiento con un solo brazo y nos pidió que nos mandáramos al agua para saber cómo lo estábamos haciendo y desde donde partía para enseñarnos como se hace. Los mismos de siempre hicieron la fila y se mandaron, pero esta vez yo me quedé atrás. Tuve miedo porque nunca lo hice y no sabía cómo se hacía. Después de un par de minutos y de dejar que pasaran otros compañeros me paré al borde de la piscina. Me quedé allí aterrorizado pensando cómo hacer algo que no sé cómo se hace. Así que utilicé el viejo truco de mirar primero y repetir. Respiré profundo y me boté.

Fue maravilloso. Caí al agua y aunque sentí el tablazo en el abdomen me hundí y me desplacé lo más lejos que pude aguantando la respiración y luego botando el aire. Subí y sentí que había conquistado un miedo. Que había logrado algo fantástico y que había visto el agua y el fondo de la piscina de una manera diferente. Por el resto de la clase estuvimos clavándonos al agua de rodillas, más suavecito más tranquilos. Quedé con ganas de volverlo a hacer.

¿Es eso lo que sienten los niños cuando juegan en la piscina? Míreme a mí, de 31 años superando los miedos que nunca superé, rogándole al universo que me los quite para enfrentarlo todo, todos los días, así como siempre. Mi lucha, todos y cada uno de los días del año y de la vida es por vencer el miedo. El miedo es mi constante, es mi lastre, es mi sombra. Espero que algún día se vaya. Espero que se vuelva una sombra más clara, más transparente.

Recordé esto, una instalación de arte de la que pensé un día hablar en milinviernos pero no lo hice



Hoy no tengo canción sobre el agua o sobre la profundidad de la piscina, pero descubrí ese maravilloso álbum de Radiohead llamado The bends y ando con esta canción pegada en la cabeza




PD: El vecinito me propuso que huyera con él a alguna parte en semana santa. No sé si lo consideré o si lo consideraré. Le respondí que me parecía una buena idea si había plata. No tengo un centavo, aunque por lo menos ayer llegó una traducción y ya envié algunas hojas de vida. 
Pienso que si consigo un sponsor podría seguir el otro curso (mi papá jajajajaja). La verdad es que tengo muchas ganas.