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martes, 25 de agosto de 2015

10. Días de mierda


Tengo la boca llena de laceraciones de esas que duelen hasta cuando uno silba. La semana pasada se me ocurrió salir de mi casa un día solo con un saco y esta semana estoy viendo las consecuencias: gripa. No puedo respirar, me duele la garganta. Se me rompieron los dos jeans que tenía y me molesta mucho ponerme la ropa rota. Me miro al espejo o me veo en fotos de extraños y mi pelo parece sacado de los años 90. Converso con mi papá y no entiendo si lo que me está dando es un consejo o si me está ofreciendo una retahíla sobre su pasado sin escucharme. Tengo que hacer un sin fin de vueltas y todas tengo que hacerlas con mi mamá. Hablo con William y se enfurece, me quedo pensando días y días y días en que seguro es por la forma en que pongo las palabras unas con otras que no me entiende. La señora de la oficina no me volvió a llamar. La falta de trabajo y tanto tiempo libre es suicida. Me broto, me da tristeza, siento un vacío gigante, no se para donde va mi vida. Tengo 33 años y soy un barco a la deriva. Llueve.

lunes, 27 de octubre de 2014

Cuatro canciones para el desamor

Recuerdo la primera vez que me enamoré. Tenía quince años y hacía el mayor esfuerzo por pasar tiempo con uno de mis profesores de inglés. No recuerdo que hayamos hablado mucho, ni que saliéramos a tomar café ni que rodáramos por el pasto como un par de tortolos, pero si recuerdo estar siempre mirándolo, estar siempre pendiente de sus clases y recuerdo la sensación de vacío tan grande una vez que me obligaron a irme de paseo familiar y no pude asistir a una de sus últimas lecciones.

Esa misma sensación de desasosiego la sigo sintiendo ahora, quince años después cuando una relación se acaba. Cuando llega el desamor, o sea, cuando el amor ya no es suficiente para seguir conversando y siendo novios, cuando recibo la correspondiente terminada escrita por correo o por whatsapp, o aun, cuando simplemente dejo de recibir los mensajes y las llamadas y el amor se desvanece.

martes, 30 de septiembre de 2014

Soñando canciones y otros de mis albumes favoritos.

El estimadísimo Oscarabajo me retó a que hiciera una lista de los diez (doce) álbumes “que más he disfrutado y más han influido en la definición de mi gusto musical”. No soy muy fan de responder a retos pero cuando vi el post de Oscarabajo me sentí con ganas de hacerlo. Así que aquí van esos diez (doce) álbumes que recibí, bajé o compré, originales o piratas. Esto no es lo único que he escuchado, existen muchísimas más canciones y muchísimos mas álbumes pero estos sirven para el propósito.

1. Soñando canciones, Imagínate

No recuerdo exactamente cuándo obtuve ese álbum, ni quien me lo regaló, lo más seguro fueron mis papás. Sin embargo aún ahora cuando necesito tener algo en la cabeza que me anime canto bajito Don granito chichón, la canción sobre un granizo que se derrite en el mar. “Es un gordo simpaticón, don granito chichón, elegante coqueto y conquistador…”. Seguramente la mayoría de personas que crecieron en Bogotá en la década de los ochenta recordarán las canciones llenas de dulzura e inocencia cantadas por los niños dirigidos por María Angélica Mallarino y María Isabel Murillo.

2. Blur parklife

Cora me prestó este cd. Yo ya los conocía pero no me imaginaba que un álbum completo me podía llegar a gustar tanto. Escuchaba todas las canciones todo el tiempo. Como no tenía discman me aprendí todas las letras para tenerlas en la cabeza cuando estaba lejos de la grabadora.