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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Tensión sexual extrema, El primo #shortfilm


En Una última voluntad, uno de los primeros cortos de Marco Berger, también en El reloj y Platero, cortos que ya he reseñado aquí y en sus películas, se pueden ver los elementos primordiales que a Berger le interesa mostrar: hombres que descubren el gusto que sienten por otros hombres, situaciones incomodas que obligan a los personajes a ponerse en contacto con ese gusto y -excepto por La última voluntad- calor y poca ropa. También, y este es un detalle especial, en Argentina, según Berger, todos los hombres duermen bocarriba, nadie duerme de lado ni bocabajo.
En esta entrada, para terminar con Marco Berger, muestro dos cortos que encontré de él en YouTube. El primero es La última voluntad, de 2007 y el segundo es El primo, un cortometraje que hace parte de Tensión sexual, Volumen 1: Volátiluna película dirigido por Berger a cuatro manos con Marcelo Mónaco.
En estos cortos aparecen ya los actores y los personajes que se volverán recurrentes y que estarán en las siguientes películas del director. También se pueden ver las situaciones que se irán desarrollando y complejizando y que se plasmarán en Tensión sexual.


martes, 4 de noviembre de 2014

Eróticas situaciones incomodas: El reloj (2008)

Después de ver el corto de Marco Berger sobre el que escribí anoche, terminé de ver la película 5. Aunque la película me pareció bastante buena, me dejó más pensando en la filmografía de Berger. Esta noche traigo otro de sus cortos, El reloj, de 2008 anterior a su película Plan B.

Aquí el director argentino introduce varias de las situaciones que explora más a profundidad en la película: las conversaciones intimas casi improvisadas, los momentos eternos con la cámara quieta, los hombres pasando tiempo juntos en situaciones en las que cruzan los límites de la confianza, la ruptura de los límites de la heterosexualidad masculina, la falta de categorización y de discurso sobre la sexualidad, las situaciones en apariencia ingenuas, los chicos casi sin ropa durmiendo juntos y la incomodidad del gusto. 

Uno de las características que a mí más me atraen de la producción que he visto de Berger es que sus personajes no se revelan gays o heterosexuales a través de los diálogos, no hablan sobre lo que quieren ni revelan sus intenciones. Los personajes actúan, son tímidos o extrovertidos. En El reloj, por ejemplo, los dos chicos no dicen nada, pero terminan acostados en la cama, en esa manera típica de las noches o tardes de verano que tanto le gustan a Berger. Los efebos en calzoncillos simplemente retozan envueltos en una tensión sexual, incluso dramática. Pero al final esa falta de lenguaje y de las acciones sexuales concretas abren un camino a la indefinición que hace que los cortos y las peliculas de Berger sean tan atractivos. 

Aquí, como en Platero, el calor y el sueño son una excusa para que los jóvenes se quiten la ropa e inocentes se acuesten sobre las cobijas. Lo hacen sin esfuerzo, sin vergüenza, se acercan, se alejan, se observan de reojo. 

El Reloj de Marco Berger from Universidad del Cine on Vimeo.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Adolescentes argentinos en un día de calor #filmcorto




Hay algo fascinante en los días veraniegos en Argentina: hace muchísimo calor, no sucede nada por las vacaciones y la inclemencia del verano termina sacando cosas raras de las personas. Esos meses calurosos, insoportables, aparecen constantemente en el cine como telón de fondo de películas como Happy Together de Wong Kar-Wai, esa película –de la que no recuerdo el nombre– sobre un matón que termina con la vida del marido de la dueña de un bar y luego se siente tan culpable que la seduce o como el film corto Platero. Marco Berger, el mismo que dirigió esa película maravillosa Plan B, dirige este corto en el que un adolescente descubre, en medio del calor y de los juegos en la piscina, el gusto que tiene por el novio de su hermana.