Mostrando entradas con la etiqueta mario bellatin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mario bellatin. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2015

2. El abandono


Desempolvé el manuscrito que comencé a escribir después de que terminé el curso con Sebastián, el escritor que tiene el mismo apellido que los dos hermanos pintores –los hiperrealistas colombianos— y que siempre se me olvida. Durante el curso Sebastián nos presentó a Bellatin y habló tan bonito sobre él que salí a comprar El libro paraguayo de los muertos. Ese libro me gustó tanto que se me ocurrió que podría hacer un ejercicio parecido y escribir una novela compuesta por fragmentos inconexos a los que yo les daría sentido.
De mis archivos personales compilé una serie de textos que había escrito desde que entré a la universidad: cuentos, relatos cortos, trabajos, dibujos hechos con palabras, diarios de amantazgos y noviazgos. Los imprimí y los organicé.
Después de una primera lectura surgieron dos aspectos: uno, el libro tendría una estructura inicial de tres capítulos, que no se llamarían capítulos sino libros, y dos, la historia sería la relación entre Alberto, un paisa negociante viajero, y Víctor, un estudiante joven de arte. Los dos personajes estarían durante ciento cincuenta paginas alejándose y acercándose, queriéndose y haciéndose daño. Eso no me lo inventé yo, eso me lo dijeron ellos mismos.

Mientras me tomaba un trago el viernes a la media noche y conversaba con Paula, desempolvé el manuscrito, lo saqué del cajón donde esperaba desde enero su revisión. Leí el primer párrafo y respiré. Aquel primer aparte aún sin perfeccionar me confesó que la suya es la historia del abandono.  

jueves, 15 de enero de 2015

Dos consideraciones #película #libro

1. Terminé anoche de ver la película Libertador y me gustó mucho. La película me pareció que estaba muy bien hecha, con personajes bien construidos a pesar de las diferencias que tiene con la narración de la historia de la lucha independentista de la Gran Colombia.

Edgar Ramírez hace un gran papel como libertador, aunque su imagen no se parece en nada a la imagen del Simón Bolívar que nos han vendido siempre. Incluso, antes de su muerte en la película, Bolívar continúa viéndose de la misma edad que cuando era un adolescente en Europa. No envejece ni un poquito. Ese tipo de detalles lo hacen a uno preguntarse cual era el objetivo de los realizadores. A partir de lo que vi, puedo decir que lo que querían era construir un  nuevo Bolívar, una nueva ficción, un nuevo personaje épico alejado de la historia oficial de los gobiernos de Colombia y Venezuela. Esta hipótesis se ve confirmada al final de la película, cuando se revela que la muerte de Bolívar por tuberculosis es una mentira.

La película –de la cual hablé en esta entrada anterior– me gustó mucho, incluso, a pesar de ser tan ambiciosa en sus pretensiones narrativas poco relacionadas con la historia oficial del libertador y mas parecida a la película El patriota, protagonizada por Mel gibson . Recomiendo verla.

2. Voy en la pagina 209 de El libro uruguayo de los muertos y aún no entiendo muy bien que estoy leyendo. Sin embargo el libro me tiene atrapado y me gusta mucho su estilo narrativo, no narrativo, no convencional. Sobre todo me gusta cuando repite elementos. En algunas partes vuelven a  aparecer cosas que habían sido dichas ya hojas antes. Cuando termine les cuento mas cosas.



**** esta es la entrada numero cien de La Vida de Lolo el Rolo