Ahora que estoy indagando sobre la
prostitución, sobre los territorios frontera y sobre lo trans, me he dedicado a
recopilar información relacionada a esos temas. En uno de mis posts de hace
rato les conté sobre la peli mexicana La Vida Precoz y Breve de Sabina Rivas. La historia
de una niña metida en el mundo de la trata de blancas y las drogas en la
frontera entre México y Guatemala. Ahora vuelvo a meterme en el tema con un
clásico del cine mexicano de 1977, dirigido por Arturo
Ripstein y basada en la novela homónima de José
Donoso llamado El lugar sin límites.
La película cuenta la
historia de La Manuela, una travesti, y su hija la
Japonesita. Las dos poseen un prostíbulo en el Olivo, un
pequeño pueblo a punto de ser vendido por don Alejo, el terrateniente con mas dinero del lugar. Las cosas ya están mal en el prostíbulo y en el pueblo, pero solo empeoran
cuando Pancho, un antiguo protegido de don Alejo y cliente del
prostíbulo, regresa. Tanto madre trans como hija se ven envueltas en los impulsos
sexuales del cliente perdedor, agresivo y borrachín. La combinación de confusiones y pobreza nos lleva al
desenlace, el cual no podría esperarse que fuera nada menos que trágico.


