Las
vacaciones se acabaron. El oráculo me vaticinó que antes de que el año empezara
en forma tendría que cerrar varios ciclos familiares. Así pareció suceder entre
ayer y hoy con dos cosas que dominaron el espectro familiar: el rompimiento del
record de las mil empanadas y la despedida de Angie. La primera celebración
llenó a la familia de un obeso orgullo y la segunda de una tristeza dulce que
continúa hoy, varias horas después de haber dejado a Angie en el aeropuerto.
Mostrando entradas con la etiqueta tradición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tradición. Mostrar todas las entradas
martes, 13 de enero de 2015
Son mis empanadas y lloro si quiero
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
miércoles, 7 de enero de 2015
Se les olvidó la navidad #audio
Una
noche en diciembre del año pasado, aproveché para visitar a mis abuelos. Allí
estaban reunidos mi mamá, dos de mis tíos, sus
esposas, mis abuelos y mi prima. Charlamos tranquilamente sobre las vacaciones
venideras hasta que mi abuela nos interrumpió para que rezáramos la novena. Yo,
como siempre, me limité a escuchar y a registrar lo que sucedió cuando los
visitantes dejaron de comer, de tomar tinto y charlar para repetir las mismas
oraciones y cantar las mismas canciones de todos los años.

Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
