En el parque al que vine a tomar café y a leer hay árboles. Palmas, algo extraño para Bogotá. Es extraño que haya tantas palmas.
Juntos a las palmas, a los árboles hay parejas, hay tantas que incluso mi presencia solitaria es extraña. Parece que soy el único sólo sentado leyendo.
Las parejas de hombres y mujeres se miran, conversan, se besan. Las parejas se tocan, se abrazan. Los enamorados están constantemente buscándose, tocándose como si la única forma para estar completos es haciendo contacto con sus amantes.
Cuando se separan, cuando dejan de tocarse, cuando no pueden mirarse el parque se detiene y comienzo yo. Sólo sentado con Bolaño. Él todavía no me dice con quien se queda la Norton.
miércoles, 19 de junio de 2013
En el parque
Etiquetas:
amantes,
amor,
bogotá,
enamorados,
parque,
roberto bolaño
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
martes, 18 de junio de 2013
El espejo
Me miré al espejo después de peinarme y me dieron tremendas ganas de llorar. Aquí estoy sentado con las gafas oscuras puestas intentando cavilar explicaciones y justificaciones. Los golpes del azar te convierten en una persona diferente.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
El abstract de mi trabajo
EL
ORGULLO GAY EN LA BLOGÓSFERA BOGOTANA
Desde la
mitad de la década de los noventa, los blogs se han convertido en el espacio
por excelencia en Internet para la expresión personal y la conformación de
comunidades virtuales. Junto a los blogs se ha desarrollado una práctica
bloguera que consiste de leer blogs, escribir en un blog y dialogar a través de
hipervínculos. Este quehacer se ha convertido en una práctica con la que las
personas del común transforman sus identidades, sus culturas y sus condiciones
de vida.
Esta
investigación aborda la práctica bloguera de diecisiete hombres gay ejercida
desde Bogotá. Se toma como referente las entradas que ellos publican en sus
blogs sobre dos temas: la práctica bloguera en sí misma y el orgullo. El
análisis de las entradas reveló, primero, la importancia que esta práctica
posee para sus autores y las características de una dinámica centrada en el
entorno tecnológico, el cual tiene un efecto de resonancias y trascendencia con
la vida off line. Segundo, importantes tensiones en torno al orgullo fueron reveladas por los blogueros en las
discusiones y conversaciones que sostienen sobre las Marchas de la Ciudadanía
Plena, la identidad gay y la comunidad. Por un lado el orgullo funciona como
una herramienta de auto-afirmación y reconocimiento, demanda de igualdad de
derechos y visibilidad y como un elemento central en la formación de
comunidades; y por otro lado el orgullo es destacado por los blogueros como un
elemento homogeneizador y excluyente.
Etiquetas:
abstract,
blogosfera,
blogs,
estudios culturales,
gay pride,
marcha de la ciudadanía plena,
orgullo gay,
resumen,
tesis
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
lunes, 17 de junio de 2013
En la sala de espera del cirujano
Hoy tengo cita para que me quiten los puntos de la herida de la cara y aquí estoy sentado en la sala de espera. Conmigo hay otras tres personas con heridas en el rostro, supongo que vienen a que se las revisen también. Me pica.
Hace un rato, cuando llegué a la sala de espera del consultorio una señorita que estaba sentada -y que está aún aquí- se quedó mirándome con cara de perplejidad. Tal vez le pareció rara mi herida y mis parches. Por unos segundos no me quitó los ojos de la cara. Miré para otra parte y luego sonreí.
Ahora ella mira su teléfono y yo escribo en el mío, y yo de vez en cuando me fijo en el parche que ella tiene en la frente.
Me imagino que tal vez nos saludamos, que nos reímos y que compartimos anécdotas de nuestros accidentes. Podría ser que habláramos también de cómo cuando nos descuidamos y no estamos conscientes olvidamos nuestras heridas. Cuando eso pasa nos fijamos en las heridas de otros, sentimos curiosidad, nos burlamos en secreto de sus deformidades, como si no tuviéramos parches y no estuviéramos heridos.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
domingo, 16 de junio de 2013
Procasti-canción
No se cómo seguir adelante. Siento que todo se
destruyó, que debería ser mejor, que debí haber salido triunfante y resulta que
no creo que haya sido así. Me siento como un fracasado porque no me fue
excelente, nadie pidió mi consejo y ningún experto pensó que mi trabajo valía
la pena. Estoy varado. Estoy escondido. Estoy aburrido.
Etiquetas:
amy whinehouse,
procrastination
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
sábado, 15 de junio de 2013
Necesito un amante
Necesito
alguien con quien explorar mi cuerpo y con quien explorar su cuerpo. Con quien
pasar noches de sexo, de cariño, de sudor, de romance.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
La depresión constante
Primero:
Estoy en un
estado de depresión constante, como en los viejos tiempos. Hay una nube encima
de mi cabeza que no me deja ver nada de lo bueno y a pesar de ser consciente
de eso, no puedo quitármela de encima. Ella simplemente se instala, ahí se
queda y no se va. No me pasa nada malo. No tengo nada malo, es algo que simplemente
pasa, y me toca lidiar con eso, luchar contra la procrastinación y la tristeza
hasta que simplemente desaparece, se va.
Segundo:
Me falta
hacerle las últimas correcciones a la tesis antes de subirla a la plataforma y mandársela
a mi asesora para que la vea y pensar en el asunto de la publicación. Pero la
depresión del párrafo anterior no me deja hacer nada. Voy a trabajar como un zombi,
veo mi vida desde afuera, veo el mundo desde las gradas absolutamente
aterrorizado y no soy capaz de dar esos últimos pasos antes de terminar.
Imagino constantemente un lugar mejor, un mundo mejor, una vida para mí mejor,
lejos de mí, lejos de la depresión y lejos del peso que yo mismo me impongo. Imagino
que me siento, escribo, corrijo, incluyo y termino.
Tercero:
Ayer me
saludó mi ex por Skype. Me dijo que quería verme y hablar de tres cosas. Me
dijo que aunque para mí no fuera importante para él verme y hablar si es importante. Me preguntó que iba a hacer el lunes y le respondí que trabajar y
que tenía una cita al médico. Tengo una cita al médico el lunes, pero es una
cita con el cirujano plástico que me va a revisar la herida de la cara y probablemente
me va a quitar los puntos y a decirme que cosas tengo que hacer.
Me reí. Me
parece muy divertida su actitud de intentar sonar serio y de querer demostrarme
que para él todo es un asunto muy formal. A mi también me importan los formalismos pero no pretendo pasar
por formal. Creo que el problema que yo tengo es que siempre quiero agradar, demostrarle a la gente que soy amable y
bueno y que son afortunados al toparse conmigo. Con él me pasa lo mismo, quiero
que sepa que no lo odio, que no lo detesto, que no es mi enemigo y que no le
guardo rencores, pero a pesar de eso no tengo ninguna intención de encontrarme
con él.
A principios de este año hablé con mi
mamá, hablé con Lina, hablé con Franco y todos me han dicho que no vaya a
cometer el error de encontrarme con él. Las palabras específicas de Lina
fueron: “cada vez que te encuentras con él terminas vuelto mierda y él se
aprovecha de tu necesidad compulsiva de ser bueno, de ser buena gente”. Así que
teniendo esas palabras más en mente, he decidido no verlo.
Le dije que
no tenía tiempo, que me disculpara pero que estaba muy ocupado y él me dijo que
se iba en dos semanas, que por eso pensaba que tenía que hablar conmigo. Le
dije que si no nos veíamos antes de que se fuera pues que podíamos hablar por e-mail, que recordara que para mí con él, todo bien, que yo no tengo ningún drama,
que cero rollos, que podríamos hablar después.
Me respondió que tal vez ya no
sabía si se podía después. De él ya me es conocida la estrategia de salir con
ese tipo de cosas, de inventarse planes eternos en los que se va y no regresa,
en los que lo contratan de naciones unidas o de alguna ONG muy importante o de
empezar carreras nuevas en la uni. Eso me pasó el año pasado y cuando terminamos el aún estaba en el mismo lugar que seis meses antes y solo
eran estrategias para hacerme sentir mal o para quedar el mejor.
No le
pregunté más. Le recordé que me puede escribir por email si necesita algo y le
deseé suerte en su viaje.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
miércoles, 12 de junio de 2013
Viejo.
Parece que de repente envejecí y pasé de tener 20 a tener
treinta y a vivir sin la más remota ilusión. Ahora me siento como testigo de la
vida de otros hombres gay más jóvenes. Ellos son ahora poseedores de las
oportunidades, de la belleza y de la alegría. Me convertí en esta persona
asegurada, tranquila, llena de temores y de miedo que esta aterrorizado de
cambiar, de asumir un reto, de hacer algo nuevo.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
martes, 11 de junio de 2013
Tengo un ojo roto.
Tengo 30 años y un
ojo roto. El dato de la edad no es tan relevante a la hora de sufrir un
accidente pero si lo es cuando hago notar que me rompí el ojo por estar
corriendo detrás de mis primos de 23. Mis amigos de mi edad y yo, quienes ya
somos personas crecidas y maduras, intelectuales con maestría encima y viajes,
no corremos por la calle como adolescentes. Caminamos tranquilos, levitamos con
nuestra belleza atemporal, vamos despacio, viendo como los adolescentes corren,
engordando minuto a minuto. No corremos. No nos rompemos la cara con cosas que
aparecen de repente a pesar de haber estado siempre ahí.
Pero si sucede y
prueba de eso es el ojo roto que tengo ahora. El cirujano plástico me tuvo que
coser la cara, ponerme parche y darme antibiótico y unas varias recomendaciones
para que no me vaya a quedar cicatriz. Desde el hospital tuve que llamar a mi
mamá para decirle que había tenido un accidente y que me estaban cosiendo pero
que estaba todo bien.
No sé para donde
voy con todo esto. Creo que el punto que quiero hacer aquí es que en cualquier
momento cualquier cosa puede pasar y uno puede resultar con la cara rota. Con
el corazón roto, con el alma despedazada, pero no le queda a uno más opción que
seguir levantándose, curándose y seguir corriendo, así tenga treinta años y ya
no sea uno un adolescente.
A mí me da miedo.
Ahora ya tres días después de haber recibido el golpe lo único que me duele es
el cuello, y un poco el orgullo, pero el ojo ya no, solamente me molesta el
parche, pero creo que es algo así como natural porque tengo algo ahí pegado. Me
siento triste. En este momento me siento muy triste, me siento vacío, triste y
acongojado. Pero no creo que sea por el ojo, creo que es el vacío de haber
terminado la maestría y haber quedado en el vacío. Me siento solo. Espero que
las cosas pasen, que salgan proyectos nuevos y trabajos nuevos. Oportunidades
nuevas y puertas nuevas, pero que se abran.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
miércoles, 5 de junio de 2013
El género neutro.
Mi
queridísima colega de la maestría me mandó este interesante artículo:
Habla sobre Norrie
May-Wellby, la primera persona reconocida como neutra en el mundo. O sea, no
como hombre, ni como mujer, sino neutro. Me llamó la atención la última frase del
articulo: "L'État fédéral va t-il reconnaître l'existence d'un troisième
genre? «C'est la première décision reconnaissant que le sexe n'est pas binaire:
pas que masculin ou féminin, , se réjouit l'avocate de Norrie, Emily Christie. Cela crée un précédent»" (¿El
gobierno federal reconocerá la existencia de un tercer genero? Esta es la
primera decisión que reconoce que el género no es binario, no como hombre o
mujer, se complace abogado de Norrie, Emily Christie. Esto crea un precedente").
A pesar de que pienso que esto crea un precedente, y que si se reconoce la no
binariedad del sexo, pienso que, siendo muy queer, reconozco que no debería
haber sexos. Que no deberíamos estar obligados a reconocernos como hombres o
como mujeres o como algo que es lo que los hombres y las mujeres no son. Claro
que si alguien quiere reconocer que es hombre o mujer debería entonces tener un
espacio para definir a que se refiere, y si en algun caso los formularios
debieran incluir un espacio para responder a la pregunta "sexo"
entonces también debería haber un espacio para elaborar y definir o un espacio más
grande para hacer un dibujo.
Ahora
esto no me cuestiona tanto, antes, cuando tenía 19 años si lo hacía, pasaba
tardes enteras leyendo a Foucault y a Derrida y asistiendo a conferencias sobre
teoría queer, hasta que logré darme cuenta que ser un hombre o una mujer,
especialmente un hombre, era lo que yo definía que eso era. Me inventé una
definición bizarra de lo que era ser un hombre, en la que yo cabía siendo gay,
siendo lo que yo era en ese momento. Ahora creo que eso no me mata, ni me hace
sentir tan cuestionado como antes, creo que en ese momento sentía que la
masculinidad era una obligación, que tenía que ser un hombre y comportarme como
uno. Ahora… bueno, siento que me gusta lo que veo cuando estoy desnudo, que el disfrute
de mi cuerpo es lo que hago conmigo mismo y cuando alguien me quiere y disfruta
conmigo. No necesito definiciones, pero si necesito comunidad, grupos de gente,
amigos, trabajo, libros, imaginación.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
Terminando el proceso en la academia.
Hace un par de semanas ya que entregué mi tesis de la maestría y pasé por la sustentación. El resultado: positivo, bueno, terminé , me gradúo. La sustentación fue un poco lucha de egos, igual, y según mi propia percepción pasó un poco, sino muy, desapercibido el verdadero trabajo que yo había hecho y lo que lo hacía interesante que era todo el asunto de los blogs. Me siento un poco decepcionado, pero no creo que eso sea razón suficiente para no seguir adelante y para no seguir pensando y hablando de los dos temas que me interesan. Los gays, la identidad ya sea queer o gay y la construcción de identidad, comunidad, y subjetividad en el Internet.
Aún no se como voy a seguir adelante, aún no se cual va a ser el siguiente paso, voy a mandar mi tesis al ICAHN, ¿Quién quita que me dejen publicar? ¿quién quita que de pronto el camino se me abra por ahí y alguien piense que mi trabajo es interesante y apueste por mi?
De estos dos años rescato el 90%. Creo que de lo único que me puedo quejar de haber terminado la maestría es de la extensa soledad que siento. Creo que super concentrarme para escribir me dejó una soledad mas grande de la que esperaba sentir.
De resto, aprendí a investigar, aprendí a escribir, aprendí a leer... y ahora estoy aprendiendo que si yo no creo en mi trabajo nadie mas va a creer en él. Que a pesar de que cuando entré a la maestría nadie daba un peso por mi, salí adelante y terminé. Y terminé con muy buen promedio, con 100 paginas escritas sobre un tema y sobre personas que para mi son importantes y sobre quienes yo creo que se debe y se puede hablar: Mis queridos blogueros, les agradezco y seguro estaré contactándolos para charlar.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
martes, 8 de noviembre de 2011
Vista al centro comunitario LGBTI de chapinero
Bueno como
estaba planeado me pegué el paseo al Centro Comunitario LGBTI de chapinero. Allá
el compañerito de la maestría me presentó a Marlon Acuña quien es el encargado del
área de psicología si no entendí mal. Él pensaba, supongo que porque le dijo
eso el compañerito, que yo estaba interesado en información de transgéneros, lo
cual no es cierto. Lo que yo quería era saber si ellos tenían alguna información
sobre la historia del movimiento LGBTI en Colombia. Marlon me dijo que el
centro de documentación del centro es una biblioteca de metal no muy nutrida de
cosas sobre el tema, pero que en específico no iba a ser muy fácil encontrar un
más de dos documentos con ese tipo de información. Uno de esos documentos y el
que tengo que ir a pedir es la tesis de él.
Y en este
momento los nombres se repiten, empiezan a sonar los mismos apellidos: León
Zuleta, Manuel Velandia, Carolina Giraldo, Camila Esguerra, José Fernando Serrano
y la base de datos que salió de la Nacional este año. Información que ahora tengo que revisar y
consultar para la partecita esa de contexto histórico. Aparentemente habrá que
ir a las fuentes primarias ya que sobre este tema no hay como mucha información,
aunque también debería ir a la Javeriana a consultar esa tesis que encontré que
habla de la historia del movimiento LGBT en Colombia de 2009.
No había ido nunca
al centro LGBTI, es una casa, grande supongo, me pareció chévere, había mucha
gente joven (17 a 25 años digamos) y estaba llena, no sé si siempre es así, tal
vez era porque estaba lloviendo. http://ccdlgbt.blogspot.com/
El compañerito
me invitó a quedarme a cualquiera de las actividades que tienen pero la verdad
mi ser neurótico me obligó a salir y venir a casa a escribir sobre el asunto para
que no se me olvide como fue el asunto.
Bueno, como
cierre, me pareció chévere haber ido a ver el sitio y a ver qué información podía
conseguir y el lugar me gustó. Se respiraba vida y amabilidad (porque estaba el
compañerito y porque Marlon tuvo la gentileza y la cortesía de sentarse a
hablar conmigo entre las que parecen las mil ocupaciones que debe tener) y la
gente parecía como contenta y estaban todos en grupitos por todas partes como
entre amigos. Me gustaría volver, creo que brindan apoyo y atención psicológica
para el que quiera y la necesite y tienen un cronograma de actividades bastante
nutrido, aunque acabo de ver en el blog que van (o iban) a proyectar Hellbent, una película de terror
escrita por el mismo que escribió Scream, solo que gay, y además muy mala. Bueno
ni tan mala, más bien divertida (cuando la vi, el teatro completo se desbarató
de la risa).
Etiquetas:
bogotá,
centro lgbt,
lgbti
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
Martes 8 de Noviembre: Clase de seminario y otros asuntos
Hoy es martes
post-feriado y como siempre, aunque ya tuve clase, me cuesta despertarme. En la
clase de seminario del viernes pasado me enteré que la entrega que
supuestamente tenía para esta semana quedó para el viernes de la otra, lo cual
me da un poco más de tiempo para configurar el proyecto. Esa clase fue bastante esclarecedora e incluso pude hablar con Zandra de lo que es ahora mi interés
para el problema de investigación. Después de clase salí con unos compañeros y
estuvimos hablando durante el rato en que la red de celulares no estuvo
funcionando. Estábamos devastados sin poder llamar de Comcel a Comcel por un
buen rato (¡ja!-y además fuimos a comer arepa-).
Resulta que este
compañerito que está en clase conmigo trabaja en el centro LGBT de chapinero y
me dice que allá tienen información y que si quiero puedo ir y el me presenta a
la persona de la librería y así puedo acceder a lo que tienen allá. En este
momento me interesa preguntar por libros o articulos o revistas que
contengan contexto histórico del movimiento LGBT, porque eso me ayudaría a
fijar un momento histórico particular y de ahí situar la investigación. También
quiero ver si tienen información sobre el “orgullo gay” y si hay alguien que
hable sobre eso.
En este punto tengo
info sobre la identidad (general), la “identidad gay” (un poco más específico)
sobre lo “gay”, tengo info sobre la blogosfera (global) y el potencial político
de los blogs, la blogosfera como comunidad (la gente se sigue y se conecta),
comunidad “gay”, y sobre todo, ya he definido que el problema que tengo es el
del “orgullo gay” La identidad gay es una identidad que se ha construido
basándose en algo que simplemente el sujeto no escogió, lo “gay” (digámoslo así,
como un modo o un estilo de vida) es algo que el sujeto no escoge ser o tener
(del libro que me prestó Lina), pero aun así se ve forzado a adoptar una
actitud de orgullo ante eso y a afianzar una identidad común, por medio de imágenes
y escritos en los blogs que se ven de manera reiterada en fechas cercanas al 28
de junio.
Ahora el lio que
tengo es que me está costando mucho trabajo conectar las cosas en un solo
texto. Pero cuando tenga eso ya el resto será más carpintería.
Hoy voy a pasar por el centro
LGBT a ver con qué me encuentro. Yei!
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
jueves, 3 de noviembre de 2011
The big big bang
Hoy me sentía muy mal, llegué a estar bastante deprimido y tuve que recurrir a la caminata, de nuevo, para volver a poner los pies en la tierra. El asunto fue este: fuimos a hacer el trabajo que tenemos que entregar el sabado con los compas de la u, y en el almuerzo nos pusimos de un tono bastante personal, con preguntas personales y ademas bebimos vino y yo terminé contandoles (en partes) lo del viaje a Costa Rica y como pasé del extremo dolor de corazon (el guayabo emocional o tuza) a la maestría.
Casi nunca hablo de eso, no en la vida nueva que tengo desde que empezé en la universidad, pero como es una cosa que está ahi y que me dolió, pues se me quedó ahi pegada y por eso me sentía mal hoy.
Despúes escuché ésta canción y me puse a bailar y a verme en el reflejo de los vidrios de las ventanas de mi apto. Me ví y me sentí bastante delgado. También me siento comodo bailando.
La idea de ser streaper me cruzó la cabeza varias veces antes, pero nunca me animé ni siquiera a intentarlo. Y ahora estoy haciendo la maestría en estudios culturales. ¿por qué ni siquiera lo intenté? a mi me parece fascinante bailar y quitarse la ropa. Es excitante y como cualquier arte, creo que el truco consiste en hacer que algo que requiere mucho trabajo parezca "natural", facil, sin ninguna complicación. Los streapers que logran eso me parece que son uns idolos totales.
También creo que escribir un texto o hacer una pintura o cualquier cosa consiste en ese mismo efecto: en lograr que cuando algo sea visto o leido parezca que no ha requerido ningun esfuerzo.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
martes, 1 de noviembre de 2011
Caminar
Como es mi costumbre cuando estoy
confundido o cansado hoy salí a caminar. De las 4pm a las 5pm fui a dar una
vuelta, creo, que con el fin de acallar las voces interiores que me atormentan.
Todo el tiempo estoy escuchando en mi cabeza mi propia vos que me dice: gay…
gay…. gay… gay… identidad gay… masculinidad… varones homosexuales… blogs…
comunidad virtual… comunidad responsiva… narrativas en blogs… estereotipos… imágenes…
textos… seminario de investigación… y se repiten y se repiten continuamente… A
veces se combinan unas con otras, a veces se quedan solas, a veces se
convierten en regaños y en remordimientos.
Así
que para calmar la vocecita fui a dar la vuelta. El objetivo de la vuelta es pensar,
pero hoy era no pensar aunque igual pienso. Vuelvo y pienso, vuelvo y le doy
vueltas al asunto, vuelvo y lo desorganizo, vuelvo y lo organizo, vuelvo y lo
pongo de un lado y de otro y al final después de caminar mucho la cabeza se
calma, se calla y solo quedan la ciudad, las casas, las personas que pasan, el
ruido de los carros y la voz se va. No sé qué tan conveniente sea esto porque
el objetivo en este momento no es acallar la voz sino organizar las ideas, que
la voz hable pero de forma organizada, consecuente, coherente, que diga lo que
tiene que decir pero que no me atormente. Que sea en cierta forma la voz de la
escritura, que se configure para formular algunas ideas que necesito. Hoy me
fue difícil simplemente pensar en el “problema”, la cabeza no me dejó pensar en
eso y por más que intentaba volver a ese lugar la cabeza volvía y me sacaba, me
ponía pensar en Costa Rica, en la u, en el amigo perdido, en cualquier cosa.
Así
que aquí estoy ahora, frente a la compu, pensando en cómo pensar, pensando en qué no pensar, pensando en
lo que no es importante, y sigo sin pensar en lo que me importa: en las
narrativas y las imágenes construidas y publicadas en blogs en internet de una comunidad virtual “gay” de varones
homosexuales (bogotanos) colombianos. En
lo que consiste esa “identidad gay”. En como esa “identidad gay” está hecha de retazos
de imágenes de hombres y mujeres, en como esa identidad es narrada y
representada, en los estereotipos que reproducen los bloggers y los que
rechazan. En como eso gay que fue en un principio un término político y
liberador en los 60 se ha convertido en un sistema cerrado de representación
que agrupa ciertos sujetos y genera ciertas categorías para los que deja por
fuera, en como ese lenguaje es excluyente y a veces ofensivo y en los campos
que toma para construirse.
Soy un artista plástico con ínfulas de escritor y poco tiempo. Moriré a los sesenta y algo, así que ya viví la mitad de mi vida. Vivo en Bogotá y escribo sobre lo que vivo y lo que me pasa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)